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miércoles, 23 de junio de 2010

EL CUERVO, Edgar A. Poe



El recitado de El Cuervo en castellano

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

domingo, 26 de julio de 2009

Cuentos Cortos de Dolina


"El hombre que va a menos (boceto de una vida completa)"


El protagonista ha nacido con una dotación formidable. Es inteligente, valeroso, viril y apuesto. Sin embargo, durante toda su vida disimulará estas cualidades, tal vez por no apabullar a los demás. Fracasará en sus estudios por fingir desconocimiento, aún poseyendo erudición. Renunciará a espléndidas mujeres y se casará con una verdadera bruja. Retrocederá ante rivales que en realidad desprecia. Cometerá injusticias para no sentir la soberbia de ser bondadoso. Se rodeará de amigos miserables y les hará el homenaje de parecerse a ellos. Tendrá gustos exquisitos, pero los negará para mentir regocijo ante las cosas más despreciables. Una noche sentirá venir la muerte y no tendrá miedo, pero gemirá como un maula. Jamás recibirá recompensa ninguna en este mundo, y tal vez tampoco en el otro. El duelo o la refutación del horóscopo Los dos hombres nacen el mismo día, a la misma hora. Sus vidas no se cruzan hasta que son enamorados por la misma mujer. Entonces se encuentran y pelean por ella. Uno de ellos obtiene la victoria y el amor. Al otro le corresponde el dolor, la humillación y quizá la muerte. Los astrólogos han previsto ese día el mismo horóscopo para los dos. Tal vez son erróneos los vaticinios. O tal vez se equivoca uno al pensar que el amor y la muerte son destinos distintos.


Los deberes de Pedro


Pedro se sienta en los últimos bancos del aula, como corresponde a un chico que desdeña la educación y la vecindad de los poderosos. Las conspiraciones y los batifondos nunca lo hallan ajeno. Busca el riesgo de las transgresiones y la compañía de los más beligerantes. A veces lo tientan el estudio y la inteligencia. Entonces, como quien acepta un desafío, como una compadrada, resuelve arduos problemas de regla de tres y cumple los dictados sin tropiezos. Un día, la maestra le acaricia el pelo tiernamente. El piensa: -Ay, señorita... Si supiera cómo me gustaría regalarle una flor y darle un beso. Pero Pedro sabe quién es y conoce su deber y su destino. Con una gambeta se aleja del afecto inoportuno y va a buscar la gloria allá en el fondo, donde los malandras se empeñan revoleando los tinteros para que se cumpla mejor el divino propósito del Universo.


El hombre que era, sin saberlo, el diablo


Un caballero de la calle Caracas resolvió negociar su alma. Siguiendo los ritos alcanzó a convocar a Astaroth, miembro de la nobleza infernal. -Deseo vender mi alma al diablo -declaró. -No será posible -contestó Astaroth. -¿Por qué? -Porque usted es el diablo.


El hombre que pedía demasiado


Satanás: ¿Qué pides a cambio de tu alma? Hombre: Exijo riquezas, posesiones, honores, distinciones... Y también juventud, poder, fuerza, salud... Exijo sabiduría, genio, prudencia... Y también renombre, fama, gloria y buena suerte... Y amores, placeres, sensaciones... ¿Me darás todo eso? Satanás: No te daré nada. Hombre: Entonces no tendrás mi alma. Satanás: Tu alma ya es mía. (Desaparece).

sábado, 13 de junio de 2009

Borges y Sábato

En el sitio http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1488
encuetran referencias y diferentes obras de Borges.

En el sitio: El Autor de la Semana, creado y administrado por el Prof. Oscar E. Aguilera F. de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, encontré biografía y trabajos de Borges, que pueden bajar en formato pdf. http://rs137.rapidshare.com/files/32437851/Borges__Jorge_Luis_-_Biografia_y_Trabajos.pdf

Además pueden bajar
El Aleph
El inmortal
La biblioteca de Babel
Las ruinas circulares
El libro de arena

Sobre Sábato encontré la siguiente página http://www.literatura.org/Sabato/Sabato.html

Y los siguientes links son para bajar sus libros:
El túnel
Hombres y engranajes
La resistencia
Uno y el universo
Antes del fin

Espero que los disfruten tanto como yo!!!

martes, 31 de marzo de 2009

Los enemigos de un hombre de conocimiento


Este es un pasaje del libro de Carlos Castaneda "Las enseñanzas de Don Juan". (Editorial Fondo de Cultura Económica, Argentina , 2003.) que me encantó... todo el libro me gustó, pero estepasaje es un clásico... Ahí va:

Los Enemigos de "Un Hombre de Conocimiento"
Domingo, 15 de abril, 1962
Cuando me disponía a partir, decidí preguntarle una vez más por los enemigos de un hombre de conocimiento. Aduje que no podría regresar en algún tiempo y serla buena idea escribir lo que él dijese y meditar en ello mientras estaba fuera.
Titubeó un rato, pero luego comenzó a hablar.
Cuando un hombre empieza a aprender, nunca sabe lo que va a encontrar. Su propósito es deficiente; su intención es vaga. Espera recompensas que nunca llegarán, pues no sabe nada de los trabajos que cuesta aprender.
"Pero uno aprende así, poquito a poquito al comienzo, luego más y más. Y sus pensamientos se dan de topetazos y se hunden en la nada. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. Y así se comienza a tener miedo. El conocimiento no es nunca lo que uno se espera. Cada paso del aprendizaje es un atolladero, y el miedo que el hombre experimenta empieza a crecer sin misericordia, sin ceder. Su propósito se convierte en un campo de batalla.
"Y así ha tropezado con el primero de sus enemigos naturales: ¡el miedo! Un enemigo terrible: traicionero y enredado como los cardos. Se queda oculto en cada recodo del camino, acechando, esperando. Y si el hombre, aterrado en su presencia, echa a correr, su enemigo habrá puesto fin a su búsqueda."
¿Qué le pasa al hombre si corre por miedo?
Nada le pasa, sólo que jamás aprenderá. Nunca llegará a ser hombre de conocimiento. Llegará a ser un maleante, o un cobarde cualquiera, un hombre inofensivo, asustado; de cualquier modo, será un hombre vencido. Su primer enemigo habrá puesto fin a sus ansias.
¿Y qué puede hacer para superar el miedo?
La respuesta es muy sencilla. No debe correr. Debe desafiar a su miedo, y pese a él debe dar el siguiente paso en su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente. Debe estar lleno de miedo, pero no debe detenerse. ¡Esa es la regla! Y llega un momento en que su primer enemigo se retira. El hombre empieza a sentirse seguro de si. Su propósito se fortalece. Aprender no es ya una tarea aterradora.
"Cuando llega ese momento gozoso, el hombre puede decir sin duda que ha vencido a su primer enemigo natural."
¿Ocurre de golpe, don Juan, o poco a poco?
Ocurre poco a poco, y sin embargo el miedo se conquista rápido y de repente.
¿Pero no volverá el hombre a tener miedo si algo nuevo le pasa?
No. Una vez que un hombre ha conquistado el miedo, está libre de él por el resto de su vida, porque a cambio del miedo ha adquirido la claridad: una claridad de mente que borra el miedo. Para entonces, un hombre conoce sus deseos; sabe cómo satisfacer esos deseos. Puede prever los nuevos pasos del aprendizaje, y una claridad nítida lo rodea todo. El hombre siente que nada está oculto,
"Y así ha encontrado a su segundo enemigo: ¡la claridad! Esa claridad de mente, tan difícil de obtener, dispersa el miedo, pero también ciega.
"Fuerza al hombre a no dudar nunca de sí. Le da la seguridad de que puede hacer cuanto se le antoje, porque todo lo que ve lo ve con claridad. Y tiene valor porque tiene claridad, y no se detiene en nada porque tiene claridad. Pero todo eso es un error; es como si viera algo claro peto incompleto. Si el hombre se rinde a esa ilusión. de poder, ha sucumbido a su segundo enemigo y será torpe para aprender. Se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente cuando debería apurarse. Y tonteará con el aprendizaje, hasta que termine incapaz de aprender nada más.
¿Qué pasa con un hombre derrotado en esa forma, don Juan? ¿Muere en consecuencia?
-No, no muere. Su segundo enemigo nomás ha parado en seco sus intentos de hacerse hombre de conocimiento; en vez de eso, el hombre puede volverse un guerrero impetuoso, o un payaso. Pero la claridad que tan caro ha pagado no volverá a transformarse en oscuridad y miedo. Será claro mientras viva, pero ya no aprenderá ni ansiará nada.
Pero ¿qué tiene que hacer para evitar la derrota?
-Debe hacer lo que hizo con el miedo: debe desafiar su claridad y usarla sólo para ver, y esperar con paciencia y medir con tiento antes de dar otros pasos; debe pensar, sobre todo, que su claridad es casi un error. Y vendrá un momento en que comprenda que su claridad era sólo un punto delante de sus ojos. Y así habrá vencido a su segundo enemigo, y llegará a una posición donde nada puede ya dañarlo. Esto no será un error ni tampoco una ilusión. No será solamente un punto delante de sus ojos. Ése será el verdadero poder.
"Sabrá entonces que el poder tanto tiempo perseguido es suyo por fin. Puede hacer con él lo que se le antoje. Su aliado está a sus órdenes. Su deseo es la regla. Ve claro y parejo todo cuanto hay alrededor. Pero también ha tropezado con su tercer enemigo: ¡el poder!
"El poder es el más fuerte de todos los enemigos. Y naturalmente, lo más fácil es rendirse; después de todo, el hombre es de veras invencible. Él manda; empieza tomando riesgos calculados y termina haciendo reglas, porque es el amo del poder.
"Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo se cierne sobre él. Y de pronto, sin saber, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transformado en un hombre cruel, caprichoso."
¿Perderá su poder?
-No, nunca perderá su claridad ni su poder.
-¿Entonces qué lo distinguirá de un hombre de conocimiento?
Un hombre vencido por el poder muere sin saber realmente cómo manejarlo. El poder es sólo un carga sobre su destino. Un hombre así no tiene dominio de si mismo, ni puede decir cómo ni cuándo usar su poder.
La derrota a manos de cualquiera de estos enemigos ¿es definitiva?
Claro que es definitiva. Cuando uno de estos enemigos vence a un hombre, no hay nada que hacer.
¿Es posible, por ejemplo, que el hombre vencido por el poder vea su error y se corrija?
No. Una vez que un hombre se rinde, está acabado.
¿Pero si el poder lo ciega temporalmente y luego él lo rechaza?
Eso quiere decir que la batalla sigue. Quiere decir que todavía está tratando de volverse hombre de conocimiento. Un hombre está vencido sólo cuando ya no hace la lucha y se abandona.
Pero entonces, don Juan, es posible que un hombre se abandone al miedo durante años, pero finalmente lo conquiste,
No, eso no es cierto. Si se rinde al miedo nunca lo conquistará, porque se asustará de aprender y no volverá a hacer la prueba. Pero si trata de aprender durante años, en medio de su miedo, terminará conquistándolo porque nunca se habrá abandonado a él en realidad.
¿Cómo puede vencer a su tercer enemigo, don Juan?
Tiene que desafiarlo, con toda intención. Tiene que llegar a darse cuenta de que el poder que aparentemente ha conquistado no es nunca suyo en verdad. Debe tenerse a raya a todas horas, manejando con tiento, y con fe todo lo que ha aprendido. Si puede ver que, sin control sobre sí mismo, la claridad y el poder son peores que los errores, llegará a un punto en el que todo se domina. Entonces sabrá cómo y cuándo usar su poder. Y así habrá vencido a su tercer enemigo.
"El hombre estará, para entonces, al fin de su travesía por el camino del conocimiento, y casi sin advertencia tropezará con su último enemigo: ¡la vejez! Este enemigo es el más cruel de todos, el único al que no se puede vencer por completo; el enemigo al que solamente podrá ahuyentar por un instante.
"Este es el tiempo en que un hombre ya no tiene miedos, ya no tiene claridad impaciente; un tiempo en que todo su poder está bajo control, pero también el tiempo en el que siente un deseo constante de descansar. Si se rinde por entero a su deseo de acostarse y olvidar, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento.
"Pero si el hombre se sacude el cansancio y vive su destino hasta el final, puede entonces ser llamado hombre de conocimiento, aunque sea tan sólo por esos momentitos en que logra ahuyentar al último enemigo, el enemigo invencible. Esos momentos de claridad, poder y conocimiento son suficientes."

sábado, 14 de marzo de 2009

Libros digitales vs ediciones en papel...

Encontré este artículo en el Blog de Xavier Velazco, (Que por cierto es muy bueno) y me encantó... Propone 36 aspectos, que para mi justifican porque prefiero los de papel:

1. Imprimirle millares de huellas digitales.
2. Forrarlo de papel manila morado.
3. Sacarlo del agua y todavía leerlo.
4. Ocultar fotos viejas entre sus páginas.
5. Abrirlo en una página al azar.
6. Quitarle con lujuria la envoltura de plástico.
7. Llevárselo a una isla desierta.
8. Usar algún separador coqueto.
9. Saber a simple vista si ha sido leído.
10. Promoverlo quemando la primera edición en una plaza pública.
11. Darse el gustazo de comprarlo en pasta dura.
12. Preservar los ahorros a salvo de los ojos de los palurdos.
13. Enviarlo por correo con una carta perfumada dentro.
14. Hacer de su portada seña de identidad.
15. Apilarlo con otros: escultura fugaz.
16. Ensalivar sus hojas, hasta que se deshoje.
17. Guardarlo en una caja, ya deshojado.
18. Pagarse el lujo de reencuadernarlo.
19. Arrancarle algún prólogo infumable.
20. Fumárselo.
21. Leerlo cuasientreabierto, para no maltratarlo.
22. Imprimirle la huella de un beso en la última página.
23. Ahorrar mediante la edición de bolsillo.
24. Camuflarlo bajo la cubierta de un catecismo.
25. Toparse con un cheque sin cobrar dentro de la solapa.
26. Cambalacharlo en una librería de viejo.
27. Despatarrarlo un poco, de los puros nervios.
28. Lanzarlo en llamas a la casa del autor.
29. Envenenar sus hojas con pétalos cautivos.
30. Leerlo durante un baño de burbujas.
31. Olisquear el perfume de su última lectora.
32. Echarlo por la ventana y correr a rescatarlo.
33. Masajear las encías de un cachorro bibliófago.
34. Olvidarlo en un tren y comprarlo otra vez, sin mayor drama.
35. Aplastar a un mosquito impertinente.
36. Inspirar más incisos de esta lista de atavismos.
[Publicado el 16/2/2009 a las 17:27]

Y agrego el fundamental: ME ENCANTAN!!!

sábado, 1 de noviembre de 2008

La educación... Según la mirada de Krishnamurti


"Para criar al niño cuerdamente, para ayudarlo a percibir, de modo que capte estos estúpidos prejuicios, tenemos que tener una relación muy cercana. Tenemos que hablar con él de estas cosas, y dejarlo que escuche conversaciones inteligentes; tenemos que avivarle el espíritu de investigación y de rebeldía que ya existen en él, para así ayudarle a descubrir por sí mismo lo que es verdadero y lo que es falso.

Es la investigación constante, la verdadera insatisfacción, lo que despierta la inteligencia creadora. Pero mantener despierto el espíritu de investigación y descontento es extremadamente difícil; y la mayor parte de la gente no quiere que sus hijos tengan esa clase de inteligencia, porque es muy embarazoso vivir con alguien que constantemente esté cuestionando los valores aceptados.

Todos nosotros estamos descontentos cuando somos jóvenes. Pero desgraciadamente nuestro descontento pronto se desvanece, asfixiado por nuestras tendencias imitativas y nuestro culto a la autoridad. Según vamos envejeciendo comenzamos a cristalizarnos y a sentirnos satisfechos y recelosos. Nos hacemos ejecutivos, sacerdotes, empleados de banco, directores de fábricas, técnicos, y comenzamos a deteriorarnos. Puesto que deseamos conservar nuestros puestos, defendemos la sociedad destructora que nos ha colocado en ellos y nos ha dado alguna medida de seguridad.

El control de la educación en manos del gobierno es una calamidad. Porque no hay esperanza de paz ni de orden en el mundo, mientras la educación sea la criada del Estado o de las religiones organizadas. No obstante, los gobiernos se encargan más y más del niño y de su futuro. Y si no es el gobierno, son las organizaciones religiosas las que buscan el control de la educación.

Este condicionamiento de la mente del niño para que se ajuste a una particular ideología ya sea política o religiosa, engendra enemistad entre los hombres. En una sociedad en que existe la competencia no podemos tener fraternidad; y ninguna reforma, dictadura ni método educativo puede crearla."

Lo anterior es un estracto de: "LA EDUCACIÓN Y EL SIGNIFICADO DE LA VIDA" cap. IVde J. Krishnamurti. El link para encontrar el arttículo completo y otras obras está en el título de esta entrada.

martes, 24 de junio de 2008

CITAS DE BORGES...



Si tengo que recomendarte un cuento de Borges, ese es "El inmortal", es complicado elegir uno... pero ese es mi favorito!!
Ahí van unas citas...
"Cuando uno escribe, el lector es uno."
"¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad."
"Deporte: yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara."
Fuente: El Jardín de Senderos que se Bifurcan.
"Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón."
"He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz."
"He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola."
"La duda es uno de los nombres de la inteligencia."
"La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene."
"Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos inmortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo."
Fuente: Funes El Memorioso.
"Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy."
"No eres ambicioso: te contentas con ser feliz."
"Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?"
"Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones."
Fuente: Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.
"Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal."
Fuente: El Inmortal.
"Sentí lo que sentimos cuando alguien muere: la congoja, ya inútil, de que nada nos hubiera costado ser más buenos."
Fuente: There are More Things.
"Si de algo soy rico es de perplejidades y no de certezas."
"Todas las palabras fueron alguna vez un neologismo."
"Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas."
"Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única"
"Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe."

lunes, 16 de junio de 2008

EL EVANGELIO CRIOLLO


Llegó a mis manos un ejemplar de este libro de Amado Anzi hace un par de años... Me parece que para quienes como yo, han disfrutado de la lectura del Martín Fierro, es una exelente lectura.
Su primera edición fué en 1964, yo leí la quinta del año 2006.
Algunos pasajes que me gustaron mucho...
"...Debía nacer de nuevo,
como Jesús le decía;
pero eso no lo entendía
por mas güeltas que le diera,
y es que el pobre no sabía
que no lo entiende cualquiera..."
"...Eran pescadores de hombres,
según Jesús les decía;
pero nunca olvidarían
que toda pesca sucede,
siempre que al hechar las redes
en el Señor se confía..."
"...El candil de nuestro cuerpo
es el ojo de seguro;
siendo pues el ojo puro
todo el cuerppo es luminoso
siendo el ojo malicioso
todo el cuerpo será oscuro..."
"...Se conocen por los frutos
que dan como risultancia;
no dan uvas las cardancias
ni dan higos los abrojos;
el árbol no da a su antojo
sino según su sustancia..."
"...Solo pa amar somos libres
que lo contrario es errar;
y naides puede pecar
por haber rialmente amado
que el amor nunca es pecado
porque pecar es no amar..."
"...La Fe es el poncho enrollado
contra el filo del facón;
el demonio como lión
no de balde nos persigue, solo pa ver si consigue
quitarnos tal protección..."
Podría transcribir todo el libro porque me gustó entero! jaja Pero acá los dejo si quieren seguir pueden consegurlo en cualquier librería.
Más allá de las creencias religiosas de cada uno espero que puedan disfrutarlo...